Cuando la naturaleza se pone creativa con los animales

Cuando la naturaleza decide saltarse todas las reglas, pone ante nuestros ojos los animales más extraños, enigmáticos pero bellos.

Sin duda, hay animales tan extraños que parecieran salidos de una película de ciencia ficción… y, sin embargo, existen. Desde anfibios casi transparentes hasta depredadores con mandíbulas explosivas, te presentamos doce criaturas que parecen venir de otro mundo.

Ajolote Ambystoma mexicanum

El famoso “monstruo de Xochimilco” no es solo una leyenda mexicana: es un ajolote, una salamandra acuática que permanece en estado juvenil toda su vida y puede regenerar extremidades completas. Mide unos 23–30 cm, vive en lagos de México y se alimenta de pequeños peces, lombrices e invertebrados.

Ajolote / Pixabay

Su sonrisa permanente y branquias plumosas lo hacen irresistible. Su capacidad regenerativa es tan poderosa que científicos la estudian para medicina regenerativa.

Pulpo Dumbo Grimpoteuthis spp

Estos pulpos de aguas profundas reciben su nombre por sus “orejitas” parecidas a Dumbo que en realidad son aletas que les ayudan a nadar.

Pulpo Dumbo / NOAA Okeanos Explorer – Wikipedia

Viven a varios miles de metros de profundidad y apenas unos 20–30 cm de largo. Su hábitat oscuro y la presión brutal del fondo marino los dotan de un aspecto realmente extraterrestre.

Cangrejo Yeti Kiwa hirsuta

Este cangrejo de aguas profundas, descubierto en 2005, tiene “pelos” blancos que le cubren las patas, de ahí su nombre de Yeti.

Cangrejo Yeti / Alexis Fifis – Wikipedia

Vive junto a fuentes hidrotermales en el Pacífico profundo y probablemente se alimenta de bacterias que cultiva en esos pelos, según los científicos marinos.

Topo nariz de estrella Condylura cristata

Un pequeño mamífero de 6–8 pulgadas (15–20 cm) con 22 apéndices sensibles alrededor de su nariz, que usa para detectar comida con una precisión asombrosa.

Topo nariz de estrella / Emőke Dénes – Wikipedia

Vive en suelos húmedos del noreste de Norteamérica y come insectos, lombrices y pequeños crustáceos. Es tan rápido y eficaz detectando presas que puede masticar y tragar en fracciones de segundo.

Gusano Bobbit Eunice aphroditois

Este voraz poliqueto marino puede alcanzar hasta 3 metros de longitud, aunque la mayoría mide menos.

Gusano Bobbit / Jenny – Wikipedia

Se entierra en el lecho marino con solo sus antenas fuera: cuando una presa pasa, ¡ataca con mandíbulas que cierran como tijeras y pueden partir a su objetivo! Son depredadores nocturnos muy efectivos.

Murciélago nariz de hoja Phyllostomidae

Este grupo de murciélagos neotropicales tiene una estructura ósea en la nariz que actúa como un reflector para su ecolocación. Algunas especies parecen salidas de un juego de terror por sus pliegues faciales extremadamente elaborados.

Viven en selvas de América y cazan insectos o frutas según la especie.

Pez luna Mola mola

El pez más extraño del océano: enorme, aplanado de lado, sin cola visible y con aletas que parecen alas flotantes.

Pez luna / Per-Ola Norman – Wikipedia

Puede medir más de 1.8 metros y pesar más de 2 toneladas. Se alimenta principalmente de medusas y plancton y pasa mucho tiempo “tomando el sol” cerca de la superficie, lo que le da su nombre común.

Rana cristal Centrolenidae

Estas diminutas ranas (algunas apenas 2–3 cm) tienen vientre transparente a través del cual puedes ver sus órganos internos, como si fueran hechos de vidrio.

Rana cristal / Mauricio Rivera Correa – Wikipedia

Habitan selvas húmedas sobre ríos y arroyos en Centro y Sudamérica, y comen pequeños insectos como moscas y hormigas.

Dragón marino foliado Phycodurus eques

Un pez pariente del caballito de mar cubierto de extensiones filamentosas que lo hacen parecer un “dragón vegetal” flotando entre algas.

Dragón marino foliado / PLW – Wikipedia

Puede medir hasta unos 35 cm, vive en las aguas frías del sur de Australia y se alimenta de pequeños crustáceos. Su camuflaje es tan perfecto que a menudo pasa desapercibido incluso ante ojos humanos.

Nudibranquios Nudibranchia

No es un solo animal, sino toda una orden de babosas marinas con miles de especies. Pueden medir desde unos pocos milímetros hasta casi un pie (30 cm) y exhiben colores imposibles, patrones psicodélicos y formas que desafían la imaginación.

Muchos son carnívoros especializados y algunos incluso incorporan toxinas o células urticantes de sus presas como defensa propia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close