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Joaquín Orellana nació el 5 de noviembre de 1930, proviene de una familia católica, durante su infancia aprendió a improvisar versos con ritmo exactos, es apasionado a la lectura y le interesan los ritmos y sonidos.

Estudió en el colegio San Sebastián, donde ingresó a la banda marcial. Se integró al Conservatorio Nacional de Música “Germán Alcántara” graduándose de violinista en 1959. Su primera obra compuesta titulado Exorcismo para piano.

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El maestro Orellana ha compuesto un sinnúmero de obras, y ha sido reconocido por importantes entidades. Además de compositor, es inventor, pues ha creado los llamados “Útiles sonoros”; instrumentos particulares para interpretar sus obras.

El maestro Orellana en su estudio, el día de ayer. (Foto: Paulo Alvarado)

Una fructífera carrera

Fue uno de los compositores becados para estudiar en el Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales del Instituto Di Tella en Buenos Aires, Argentina entre 1967 y 1968.​ En el CLAEM, estudió con Alberto Ginastera; Francisco Kröpfl; Luigi Nono; Fernando von Reichenbach; Gerardo Gandini; Cristóbal Halffter; Román Haubestock Ramati y Vladimir Ussachevsky. Durante esta época tomó cursos de lingüística estructural, técnicas audiovisuales y filosofía del arte.​

En 1973, Orellana, y otros compositores guatemaltecos como Enrique Anleu Díaz; comenzaron a experimentar con la música electroacústica con tecnología análoga.​ Sin embargo, como él mismo señala, tras su estancia en el CLAEM, sufrió una ‘crisis a la inversa’ en Guatemala; pues la música de vanguardia que era escuchada en Europa y otros países, no tuvo la misma recepción acá; sin embargo, tampoco quiso hacer música basada en música criolla; pues no se quiso convertir en un compositor trasnochado.

Sin embargo, a través de una mezcla de las técnicas compositivas que aprendió y los sonidos propios de Guatemala, encontró su propio estilo. Mismo que materializó con su obra “Humanofonías”; son obras musicales que capturan el paisaje sonoro guatemalteco y las técnicas de música concreta y electroacústica.​

En 2012, el artista plástico mexicano Carlos Amorales y Julián Lede fueron comisionados para crear una versión audiovisual de una partitura de Orellana; para una película animada de Walt Disney. Dicho filme estaba realizado con sombras proyectadas en una pantalla. Junto con las formas de los instrumentos del compositor, aparecen las notaciones de sus obras.

Maestro Orellana, contemporaneidad en la música nacional

Durante décadas, ocupa un espacio en el Centro Cultural “Miguel Ángel Asturias”, y ha sido el refugio de la creatividad de Joaquín Orellana. En el 2017 su concierto fue en la Gran Sala “Efraín Recinos” con la presentación “Fantoidea”, “Híbrido a presión”, “Ramajes de una marimba imaginaria” y “Sacratávica”.

Desde EntreCultura felicitamos al maestro Orellana, deseando siga aportando a la cultura nacional.

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